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jueves, 7 de noviembre de 2013

Estación Rueda (SF&CGS),Santa Fe, Argentina

La construcción de la parada data del 1904 y está enclavada en el predio de 6 hectáreas que componía el cuadro de la estación. Los primeros trenes que corrieron por éstas vías pertenecían al Santa Fe and Cordoba Great Southern Railway (SF&CGS), denominación inglesa de nuestro Gran Ferrocarril del Sud de Santa Fe y Córdoba.
Hoy en el interior del edificio principal se aloja el Museo Histórico Ferroviario Escribano Alfredo E. Rueda
El conjunto consta de siete salas internas y un conjunto de materiales expuestos en el predio circundante, entre los cuales se destacan guinches a vapor, una máquina pilota del tipo 0-6-0, zorras y cartelería ente otros elementos que nos cuentan el pasado ferroviario. Dentro, piezas de telefonía antigua, armas que se utilizaron en la Batalla de Pavón, restos fosilizados de animales hallados en la región y una sala dedicada al arte, con obras donadas por los artistas plásticos que participaron en el evento Primavera sobre Rueda.
Para entender que significa la notación Whyte para clasificar a las locomotoras a vapor en relación a la disposición de ejes dejo el enlace :

http://es.wikipedia.org/wiki/Notacion_Whyte

Realmente me fue muy gratificante recorrer éstas 24 estaciones ubicadas en el sur santafesino, faltan 6 para cumplir la promesa de 30, seis incógnitas que algún día visitaré.

Estación Godoy (SF&CGS), Santa Fe, Argentina

La estación Godoy se erigió al paso del tendido ferroviario de la compañía de capitales británicos Gran Ferrocarril del Sud de Santa Fe y Córdoba. El 2 de octubre de 1886 el gobierno nacional otorgó una concesión para la construcción de una línea férrea que vincularía a la ciudad santafesina de Villa Constitución, sobre la ribera del Paraná, con La Carlota en la provincia de Córdoba. En 1889 esta concesión fue transferida a dicha compañía, que habilitó la primera sección entre Villa y San Urbano (Melincué) el 30 de abril de 1890, en julio de ese año el tendido alcanza Venado Tuerto y para febrero del año siguiente arriba a La Carlota.
El 20 de setiembre de 1900 la empresa fue comprada por otra compañía de capital británico denominada Ferrocarril Buenos Aires a Rosario, esta nueva empresa completa el tramo faltante hasta Río Cuarto, llegando a dicha localidad el 26 de marzo de 1902.

http://es.wikipedia.org/wiki/Ferrocarril_Buenos_Aires_a_Rosario

El ferrocarril Buenos Aires a Rosario era competencia directa del gigante FCCA (Central Argentino) y también había extendido ramales hacia el norte argentino, otrora bastión de la gran empresa, también de capital británico. Los directorios de ambas compañías llegaron a la conclusión que tan feroz competencia no podía acarrear mas que resultados ruinosos por ello deciden durante 1902 determinar fusionar redes, haciéndose cargo el Buenos Aires a Rosario de la explotación, liquidándose de esa manera al Central Argentino, a pesar que el presidente de la nueva compañía siguió siendo el mismo del FCCA.
Durante 1908 se decide llamar al nuevo emprendimiento Central Argentino, mas apropiado que Buenos Aires a Rosario ya que sus vías se extendían hasta Córdoba, Santiago del Estero y el Tucumán.
Tras la nacionalización de los ferrocarriles británicos ocurrida durante 1948, la empresa pasó a formar parte del Ferrocarril General Mitre, hecho que se mantuvo hasta 1992, cuando tras el proceso de privatización del servicio de carga pasa a manos de un nuevo consorcio denominado NCA (Nuevo Central Argentino)
La estación y el predio se encuentran en muy buen estado de conservación, en muy buena hora porque se trata de un edificio de muy bella factura.
Dejo Godoy buscando la última estación de este periplo santafesino. Rueda me espera para luego adentrarme nuevamente en el profundo y poco conocido Sudoeste bonaerense.

http://arqueologiaferroviaria.blogspot.com.ar/2013/09/estacion-cepeda-santa-fe-argentina.html

Dejo el enlace al blog que continúa la línea hacia el oeste en búsqueda de las estaciones Cepeda, Santa Teresa, Máximo Paz y Alcorta.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Estación Cepeda (SF&CGS), Santa Fe, Argentina

La estación Cepeda correspondió en sus orígenes a la línea Villa Constitución-La Carlota del Gran Ferrocarril del Sud Santa Fe y Córdoba. Actualmente la misma se halla intrusada en regular estado de conservación.
A raíz del deterioro sufrido en la red ferroviaria y material rodante, el gobierno neo liberal de Carlos Menem, en 1989 fijó las bases para la concesión del servicio de cargas, el estado fijó un canon que deberían pagarle las empresas que se hicieran cargo del servicio y  a su vez éstas tenían la potestad de fijar su propio cuadro tarifario. Ese mismo año la Aceitera General Deheza decidió estudiar la factibilidad en unión con otras empresas de encarar la explotación del transporte ferroviario de cargas. El análisis de pre factibilidad fue positivo por lo que para 1990 le formularon al Ministerio de Obras y Servicios públicos una propuesta para obtener la concesión del servicio cargas del Ferrocarril General Mitre. Al tiempo comenzó la selección del operador ferroviario en Estados Unidos, como resultado de la misma se firmó un acuerdo con un grupo de compañías norteamericanas integradas entre otras por Montana Rail Link Inc., Anacostia & Pacific Inc., y RBC & Associates Inc.
El consorcio bajo la denominación Nuevo Central Argentino estaba integrado por las empresas Aceitera General Deheza, Banco Francés del Río de la Plata, Asociación  de Cooperativas Argentinas y Román Marítima, obteniendo definitivamente la concesión de la línea en 1992.
En aquel momento el Estado le entregó a la nueva empresa 63 locomotoras de las cuales sólo 23 estaban disponibles y con apenas 50 % de confiabilidad, en cuanto a vagones recibió 5354 con un 40 % de unidades descartables. El resto de la historia es conocida, si uno toma solamente la propaganda que encontramos en la página de la empresa, llegaríamos a la conclusión que nuestro actual ferrocarril compartiría de igual igual con la Canadian Pacific, pero cuando uno se interna entre la desolación de estaciones y pueblos que se han olvidado hasta de su historia debe concluir que la versión oficial no demuestra al país real.
Arriba dejo el enlace del operador ferroviario norteamericano para que saquen diferencias y conclusiones sobre que injerencia ha tenido dicha empresa en el diseño operativo de nuestro NCA.
Dejo por un tiempo las vías del viejo Gran Ferrocarril del Sud de Santa Fe, todavía me debo recorrer las estaciones Godoy y Rueda con su bello museo, pero ahora otra línea continuará esta historia por vías y estaciones que han enriquecido a tantos tan lejos en desmedro de tanta desolación y abandono.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Estación Santa Teresa (SF&CGS), Santa Fe, Argentina

La estación Santa Teresa pertenece al ramal original Villa Constitución-La Carlota del primigenio Gran Ferrocarril del Sud y Córdoba. El 19 de mayo de 1889 el gobierno de la Provincia de Santa Fe daba por aprobada la traza del pueblo a la Compañía de Tierras del Sud de Santa Fe y Córdoba, subsidiaria de la empresa ferroviaria que explotaba el ramal, hecho elocuente que vincula al ferrocarril con la urbanización de la pampa húmeda. Conté en la entrada anterior que este trazado fue vendido al FC Buenos Aires a Rosario y que a su vez éste pasó a engrosar los tendidos de la gran empresa FC Central Argentino
A comienzos del siglo XX el FCCA mediante anexiones, fusiones y operaciones de compra-venta, medía 1568 kilómetros y las estadísticas oficiales le asignaban un capital de 63.309.274 pesos, sin embargo la empresa no contribuyó con un solo centavo a la riqueza del país ya que contaba con exenciones impositivas, por lo menos así lo indicaba el contrato inicial de 1863, que garantizaba esas condiciones por un período de 40 años, o sea hasta 1903. A partir del 19 de marzo de dicho año el FCCA debería comenzar a tributar como cualquier otra empresa, pero para evitar que así aconteciera los administradores británicos diseñaron una ficticia operación de compra-venta por la cual el ferrocarril se vendió a otra empresa de la misma bandera, el Rosario a Buenos Aires. La operación se llevó a cabo en Londres, el 10 de abril de 1902 y curiosamente la nueva empresa se pasó a llamar Ferrocarril Central Argentino, o sea la compañía vuelve a adoptar el nombre de la vendida. De todas maneras pese a la resistencia de algunos diputados que querían poner freno a la operación fraudulenta, la compra-venta o "fusión" como posteriormente se denominó se aprobó por ley en 1908, concediendo a la nueva compañía los mismos privilegios establecidos en la denominada Ley Mitre, es decir exención de todo tipo de cargas aduaneras e impuestos.
En su Historia de los Ferrocarriles Argentinos Raúl Scalabrini Ortiz demuestra que el llamado capital ferroviario británico no era mas que la apropiación fraudulenta de las riquezas nacionales, capitalizadas a favor del capital financiero británico con la inevitable complicidad de algunos dirigentes políticos de turno. El diseño original de la red ferroviaria estuvo pensada para la exportación de materias primas y la importación de productos manufacturados, ya que la salida de nuestra incipiente manufactura era inviable por los elevados costos de los fletes.
En las elecciones del 24 de febrero de 1946 gana la contienda el General Juan Domingo Perón, y una de las acciones mas significativas de sus primeros años de gestión fue la de adquirir y nacionalizar la red de ferrocarriles ingleses y franceses, entre los cuales se encontraba el Central Argentino, pasando a denominarse curiosamente General Mitre, luego de la nacionalización en marzo de 1948. Durante ese proceso no solo pasaron al estado el material rodante, además miles de hectáreas productivas y hasta pueblos enteros le fueron excluidos a la Compañía de Tierras del Central Argentino, también se reestructuró el sistema de fletes para que la industria nacional nacida del proceso de sustitución de importaciones pudiera sacar sus productos manufacturados hacia el exterior. La red ferroviaria se continuó expandiendo esta vez con un carácter mas social, hacia rincones despoblados del norte o la Patagonia, situación que tuvo su punto culminante durante 1957 cuando alcanzó la máxima cifra de 47000 kilómetros de extensión.
A partir de 1957 comenzó un paulatino pero sostenido retroceso en todo el mundo ferroviario argentino impulsado entre otros factores por la presión de la industria del transporte automotor, principalmente asociadas al nuevo centro del poder, los EEUU, la red se redujo considerablemente en un proceso que llega hasta nuestros días, pero eso y sobre todo lo vinculado a las privatizaciones neo liberales de los 90, acompañarán las imágenes de la estación Cepeda, próxima parada en esta historia sinfín.