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sábado, 29 de noviembre de 2014

Punta de rieles, Estación Villa Dolores (FCA), Córdoba, Argentina

El expreso imaginario llega por las vías también imaginarias a la punta de rieles de Villa Dolores en el oeste cordobés.
El Ferrocarril Andino (FCA) arriba a la población en 1905 con la idea de proseguir con sus rieles hacia el norte buscando la Provincia de La Rioja, hecho que nunca sucederá pese a los denodados intentos llevados a cabo por un luchador que bregó durante toda su vida por una mejor conectividad entre el postergado traslasierra y el resto del mundo.
En 1906 la compañía de capital estatal, que para ese momento gozaba de excelente salud comercial y  financiera es vendida a la británica BAP, quién edifica la estación definitiva y mantiene activa la línea hasta su nueva venta en 1920 esta vez a manos del también británico Ferrocarril Gran Oeste Argentino (FCGOA). La compra y posterior nacionalización por parte del gobierno del General Perón lo convierte a partir del 1 de enero de 1949 en Ferrocarril Nacional General San Martín, hasta el 56, cuando la revolución libertadora le quita el "Nacional" de su denominación pasando a ser FCGSM hasta 1993 cuando el tío regalón lo concesiona nuevamente a una empresa privada que adopta el nombre de BAP, pero desde ese año no circularán más trenes por el ramal, que aguarda la tan mentada rehabilitación prometida por el Gobierno provincial de San Luis, por lo menos hasta donde por ahora están limpias y completas la vías, hasta la última parada en tierras puntanas, la estación Adolfo Rodríguez Saá.
El edificio de la estación se encuentra en muy buenas condiciones por el hecho que allí funcionan dependencias municipales, las vías han sido levantadas y el cuadro ahora se completa con un muy moderno sector de construcciones también municipales que incluyen áreas administrativas, culturales y recreativas, por lo que cuesta imaginar que el tren pudiera volver con la misma infraestructura que poseía cuando era el único medio de comunicación en la zona.
Caminando por el cuadro rumbo hacia el galpón de locomotoras aparece la mesa giratoria en perfectas condiciones.
El galpón de locomotoras luce bastante entero y en la actualidad es utilizado por el municipio como depósito, precisamente dentro de él estaban estibados gran cantidad de años plásticos para una obra de agua potable que está llevando a cabo el mismo.
En plan de divague bien podría considerarse a la hermosa estructura de ladrillos a la vista con las improvisadas tuberías apiladas dentro como una instalación artística de esas tan de moda en los museos de arte moderno, por las cuales se pagan fortunas para ver dentro de un espacio completamente vacío a cuatro chabones de espalda uno por cada vértice del salón componiendo según la crítica especializada una formidable síntesis del minimalismo urbano recreado a través de la agonía existencial del hombre común reflexionando sobre las arbitrariedades del sistema mediático que lo oprime y lo sumerge en la devastadora soledad de lo cotidiano.

Al final se hizo la luz


Antes de concluir con la estación Villa Dolores, punta de rieles del mítico Sierras Grandes aquél tren de pasajeros que recorría 914 kilómetros desde Retiro en 16 horas, haré una mención a la relación del Cura Brochero con el ferrocarril.
En 1882 el Cura tiene en su cabeza el proyecto de un tranvía a caballo desde Villa del Tránsito, actual Villa Cura Brochero hasta el río de Mina Clavero, facilitando el tránsito a viajeros y enfermos que acudían en búsqueda de las propiedades curativas de dichas aguas, para ello gestionó ante el gobernador Juárez Célman los elementos necesarios para la obra.
Pero su mayor anhelo fue contar con un ferrocarril que atravesara el valle transerrano paralelo al camino carretero, para ello promovió y acompañó la visita del gobernador a la región quién se comprometió a efectuar los estudios pertinentes que estuvieron listos para 1884. Ni ramal ni camino se ejecutaron.
El Cura no bajó los brazos interesando ahora al ahora presidente Juárez Celman (1886-1890) y al gobernador de Córdoba José Figueroa Alcorta (1895-1898). A mediados de 1896 viaja a Buenos Aires para activar la construcción del ferrocarril entre La Toma y Villa Dolores y su posterior expansión hasta la localidad cordobesa de Soto al norte de la provincia.
A pedido del Cura y con la firma de los vecinos se consigue el 5 de noviembre de 1903 que se promulgue la Ley Nacional 4267 por la que nuevamente se autoriza al Poder Ejecutivo a llevar a cabo las acciones necesarias para que el FCA prosiga con su ramal hasta Dolores para después prolongarlo hasta Soto. 
Como la comisión de inspección se inclinaba con llevar el ramal hasta Serrezuela, el Cura viaja nuevamente hasta Buenos Aires el 11 de mayo de 1904, obteniendo que se comisionara al Ingeniero Jacobacci para que realizara una nueva inspección. En noviembre de 1904 consigue que se promulgue la Ley 4366 que ordena se realicen los estudios definitivos para la concreción del ramal Dolores-Soto y en octubre de 1905 una nueva intervención de él en Buenos Aires logra la promulgación de la Ley 4872 que habla sobre las contrataciones necesarias para llevar a cabo la obra.
En 1912 envió a su sobrino Pío Calixto Ávila para que se entrevistara con el Presidente y el Ministro de Obras Públicas de al Nación, con el fin de obtener una respuesta definitiva, pero nada logró conseguir, como tampoco tuvieron éxito sus actuaciones para lograr un ferrocarril entre Córdoba y la Villa del Tránsito.
En 1912 ya enfermo de lepra y ciego volvió para la Villa a terminar con su última y tan anhelada promesa, lograr la continuidad del ferrocarril. El 21 de octubre se entrevistó con Hipólito Yrigoyen durante una visita a Córdoba. Murió a los 73 años el 26 de enero de 1914 sin haber logrado su máxima aspiración.

Fiel a su lenguaje popular sus últimas palabras fueron: 

"Ahora ya tengo los aparejos listos pa'l viaje", que seguramente fue en paz, pero no en tren.



El fin se acerca...FIN.


Estación Conlara (FCA), Córdoba, Argentina

La penúltima parada la establezco en la pequeña estación Conlara, aquí hay que abrirse paso entre el monte que pacientemente se está reconstruyendo de forma natural tras la devastación sufrida durante la primera mitad del siglo XX, cuando no quedó quebracho alguno, para llegar hasta el gran tanque de agua y el edificio de la estación. Conlara se ubica a 13 kilómetros al sur de Villa Dolores y desde aquí partía un corto ramal forestal del BAP, habilitado en 1919 y clausurado en el 77 en dirección a Los Cerrillos.
A principios del siglo pasado casi todo el combustible utilizado en el país era a base de carbón importado desde Gran Bretaña, la primera guerra mundial (1914-1918), implicó la suspensión de dichos envíos y una sustitución de la fuente de combustible que recayó en la aniquilación de nuestros bosques nativos. Todo el monte fue explotado generando un formidable negocio para los propietarios de las extensiones, ese movimiento lo pudieron ver en el documental adjunto en la entrada anterior y se materializa en la cantidad de ramales secundarios, muchos de ellos privados que se abrieron en la línea desde principios de la década del diez hasta los cuarenta, cuando la segunda gran guerra volvió a reiterar la crisis de combustible. El ramal Conlara-Los Cerrillos de 25,9 kilómetros de longitud terminaba en la propiedad forestal de los señores Herrera Vega Hermanos de 26000 hectáreas, donde se encontraba el monte nativo que se proponía explotar para la obtención de leña para el combustible de las locomotoras del ferrocarril inglés. De la necesidad que tenía la compañía de llevar a cabo el ramal lo prueba el que en un primer momento fuera habilitado tan solo para cargas de la empresa, el 1 de abril de 1919, mientras avanzaba con la colocación de rieles hacia el O. En agosto de 1923 se modifica el status y se lo habilita para el tránsito de pasajeros y cargas generales. La estación Los Cerillos del ahora FCGOA se transformó en la de mayor movimiento de toda la línea siempre con carga de leña, carbón de leña y madera.
La estación Conlara se halla ocupada, o por lo menos se hallan ocupados el galpón y la construcción de la foto, accesibles junto al gran tanque, si hay otras construcciones más allá de los alambrados, los perros y el monte solo lo sabrá el Google Earth.
El pueblo homónimo es muy pequeño y hace unos años ganó sus diez minutos de fama mediática a raíz de una información que mencionaba el altísimo índice de desmayos producidos en su población juvenil, los chicos perdían el conocimiento en las aulas, las calles, las casas, orientando la culpa a la pésima calidad del agua que se consumía en ese momento.

Firma de autor
Dejo Conlara en búsqueda del último destino de este viaje que se inició muy lejos, en otra sierra muy cerca del mar.

martes, 25 de noviembre de 2014

Todo pasa y nada queda, Estación Tilquicho (FCA), Córdoba, Argentina

La estación Tilquicho se ubica en la progresiva kilómetro 198,4 desde Villa Mercedes, la misma corresponde al ramal del FCA que venimos siguiendo desde Juan Llerena en la Provincia de San Luis. Fue inaugurada en 1905 y sus servicios cesaron en 1993.
En trabajos anteriores manifesté el buen estado de conservación que presentaban las estaciones en la parte puntana de la línea, pese a intrusiones como en el caso de Adolfo Rodríguez Saá, eso podría significar que ante una eventual reactivación del ramal la inversión necesaria en infraestructura edilicia no sería exorbitante, también recalqué que el caso cordobés era distinto, allí de las cuatro estaciones que componen el derrotero provincial, una se encuentra entera, dos están en malas condiciones y la cuarta, la cuarta...mejor evalúen ustedes, muchos ojos ven mejor que dos.
Calle de acceso y sendero peatonal
Vista desde el interior hacia el andén
Sombrita de la columnita

Galpón


Es imposible recorrer las vías, es más no sé si hay vías, resulta una empresa complicada llegar hasta el galpón por lo menos sin sufrir raspones, escoriaciones, picaduras, mordeduras, laceraciones y la pérdida de alguno de los globos oculares. Ahora bien, se entiende porqué digo que la rehabilitación de la línea tendría que proyectarse hasta Adolfo Rodríguez Saá, estación ubicada 22 kilómetros al sur del Tapón del Darién.
Sin dudas estación Tilquicho también entró al estratégico programa de destrucción del patrimonio (PPDP), y voy por más no sólo la estación, veamos un poco como está el pueblo.

La tomas corresponden a siete casas diferentes, tan sólo queda en pié una vieja casa de ochava al frente del tanque de agua y la escuela, a la que concurren 7 alumnos.


El enlace superior corresponde a un video que nos enseña que alguna vez Tilquicho tuvo una existencia real, el inferior muestra otro abandono por demás de extraño ubicado a unos veinte kilómetros de aquí.