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domingo, 13 de enero de 2013

Chapa, madera y vidrio, San Antonio Oeste, Río Negro, Argentina

Por último la entrada reservada a los detalles constructivos, que incluyen al Paseo de La Aguatería, piletones y tanque en donde hasta principios de la década del 70 se depositaba el agua que luego consumían los talleres y el barrio aledaño, las otras pretenden ser un homenaje a la madera, al vidrio armado, a la chapa acanalada, materiales que daban forma a las construcciones ferroviarias, galpones, tanques, casitas que definieron un lenguaje, tipologías que identifican un período histórico y deterioros que involucran a la ideología dominante en la etapa de decadencia, y ante esto cuantas preguntas quedan sin responder, empezando por la mas inminente, y con esto qué?.
Abandono los talleres, me despido del compañero, le presento mis respetos y solidaridad y me hago cómplice de su bronca heroica, la historia inmediata me dirige ahora hacia el mar distante seiscientos metros en busca de otros abandonos, esta vez marítimos, luego la línea sur será el motivo de las próximas entradas.

De la Grúa, San Antonio Oeste, Río Negro, Argentina

Mundo de grúas y guinches, el predio contiene un par en buen estado y restos esparcidos que van generando ondulaciones en el suelo a medida que capas de tierra se van depositando sobre ellos, les aseguro que es el sitio adecuado para pasarse horas buscando material para fotografiar, además todo eso se ubica bajo el imperio del clima sureño, cielos amenazantes, frío y la marca de orígen que te la brinda el viento, si hay viento mi amigo..., estás en Patagonia

sábado, 12 de enero de 2013

Trenes con alma, resistiendo la Patagonia, San Antonio Oeste, Río Negro, Argentina

El predio que contiene todo este material contiene también los talleres de la cooperativa que se encarga de la reparación y mantenimiento del legendario Tren Patagónico y la pequeña estación San Antonio Oeste. Un eterno trabajador ferroviario me permitió el acceso al cementerio, con el compromiso de mi parte de no acceder a los talleres en funcionamiento sin el permiso y material de seguridad correspondiente, y como mi principal interés se localizaba en todo el material abandonado a la buena del voraz clima patagónico cumplí lo pactado. Hay muchísimo material de todas las sucesivas etapas por la que fue pasando el ferrocarril del sur, centenarias locomotoras, viejas GM, máquinas y vagones españoles, grúas, partes, desmembramientos dolorosos que yacen ahí solitarísimos a la espera de nada...
Los ojos inundados de nostalgia del viejo compañero puedo asegurarles son el reflejo humano de tanto abandono, de tanta gloria pasada, de tanta incertidumbre presente y de un futuro que puede simbolizarse en diez lágrimas que abonaron el terroso suelo de este fin del mundo.