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domingo, 29 de diciembre de 2013

Estación La Zanja, FCO. Buenos Aires, Argentina

La Zanja, es otra estación perteneciente al ramal Once-Santa Rosa-Toay del FCO, fue establecida en 1897, y en la actualidad se encuentra intrusada por una familia como así también todas las otras viviendas e instalaciones ubicadas en el predio de la colonia ferroviaria establecida.
También arribaba a la estación el ramal Gonzalez Moreno-Carhué
La Zanja no es considerado un núcleo poblacional constituido, teniendo población rural dispersa y su nombre actual tiene relación con la famosa Zanja de Alsina, para lo cual dejo el enlace a mi otro blog pampeano que habla sobre el tema.
http://caminandolapampa.blogspot.com.ar/2013/11/la-zanja-buenos-aires-argentina.html

El 1 de marzo de 1948 el gobierno argentino se hace cargo tras su compra de todos los ferrocarriles de propiedad británica, incluído el FCO, ese mismo año el poder ejecutivo decide que la nueva empresa llevará el nombre de Ferrocarril Nacional Domingo Faustino Sarmiento, este decreto comenzó a regir desde el 1 de enero de 1949, sin embargo una nueva resolución, esta vez del gobierno de facto que derrocó a Perón, suprime la palabra "Nacional" de todos los ferrocarriles en propiedad del estado.
Durante estos años se producen pocos cambios, se clausuran algunos ramales en especial después de 1955 y también para esa época comienza un trabajo de remodelación de la estación Once, se colocan barreras automáticas y un novedoso sistema de señalización luminosa. Para 1957 comienza a circular un proyecto para erradicar el ferrocarril dentro del ejido de la Capital Federal, reemplazándolo por nuevas líneas de subterráneos. Entre 1983 y 1985 Ferrocarriles y la MCBA acuerdan un plan para soterrar el Sarmiento entre las estaciones Caballito y Liniers. Todas esas obras nunca se concretaron en la totalidad.
La próxima estación tendría que haber sido Trenque Lauquen, pero al arribar sufrí una tremenda decepción, creo que no le quedaban 2 centímetros cuadrados de pared sin grafitar, todas las fachadas presentaban pintadas, algunas interesantes, otras meramente vandálicas, será posible que no podamos cuidar, que nadie controle que no se dañe el patrimonio del estado, que quienes usurpan, cuiden, que quienes se encargan de administrar un ramal cuiden, que los encargados de las estaciones grandes cuiden, todos miran para otro lado, nadie sanciona, nadie se enoja, es que no tenemos conciencia que todo eso nos pertenece, que las vías no son del FerroExpreso, que la estación no es de Doña Martina, que los vagones no son del Ferrosur Roca, son nuestros, son propiedad pública del estado y eso aunque a los privatistas le moleste nos pertenece.

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